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Ileana Holst-Schumacher
,
Rafael Monge-Rojas
,
Priscilla Cambronero-Gutiérrez
,
Gilbert Brenes
Vol 17(4) Abril / April 2005 263-270
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OBJECTIVE: Elevated serum total homocysteine (tHcy) is considered an independent risk factor for cardiovascular disease. The objective of this study was to develop the first-ever information on the prevalence of hyperhomocysteinemia and its determinants in a population in Costa Rica.
METHODS: A cross-sectional study was conducted to determine serum levels of tHcy, vitamin B12, folate, and creatinine, as well as the presence of the genotype TT for the methylenetetrahydrofolate reductase (MTHFR) enzyme. Additionally, dietary vitamin intakes and other lifestyle risk factors were assessed. A total of 399 Costa Rican adults from the central valley of the country (where the capital city, San José, is located), aged 20 to 40 years, participated in this study in the year 2000. Analyses of variance were performed for continuous variables, and the chi-square test was used for categorical data. Spearman correlation tests were calculated to determine associations between variables. Three linear regression analyses and one binary logistic model were developed in order to determine the predictors for homocysteine levels in the population studied.
RESULTS: The overall prevalence of hyperhomocysteinemia (> 15 µmol/L) in the population was 6%, 31% of the population were in the range of 10 to 15 µmol/L, 29% had the genotype TT for the enzyme MTHFR, 18% presented a vitamin B12 deficiency (< 165 pmol/L), and none of the persons had low serum folate levels (< 7.0 nmol/L). No significant associations were found between tHcy and age, smoking, consuming alcohol, or dietary vitamin intake.
CONCLUSIONS: Only serum vitamin B12 levels and the genotype TT of the enzyme MTHFR were considered significant predictors of high serum tHcy levels in the Costa Rica population studied.
Factores genéticos y alimentarios y otros aspectos del estilo de vida que determinan las concentraciones séricas de homocisteína en adultos jóvenes en Costa Rica
OBJETIVO: La elevación de las concentraciones séricas de homocisteína total (tHci) se considera un factor que influye de forma independiente en el riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares. El objetivo del presente estudio ha sido aportar los primeros datos que jamás se han reunido acerca de la prevalencia de hiperhomocisteinemia y sus factores determinantes en una población costarricense.
MÉTODOS: Se llevó a cabo un estudio transversal a fin de determinar las concentraciones séricas de tHci, vitamina B12, folato y creatinina, así como la presencia del genotipo TT respecto de la enzima reductasa del metilenotetrahidrofolato (RMTHF). También se examinaron la ingestión de vitaminas y otros factores de riesgo relacionados con el estilo de vida. Participaron en el estudio, que se realizó en 2000, 399 adultos costarricenses de 20 a 40 años de edad del valle central del país (donde está San José, la capital). Se realizaron análisis de la varianza en el caso de las variables continuas, y se aplicó la prueba de ji al cuadrado en el caso de datos categóricos. Se efectuaron pruebas de correlación de Spearman para determinar la asociación entre distintas variables. Se llevaron a cabo tres análisis de regresión lineal y un modelo logístico para datos binarios a fin de determinar qué factores servían para pronosticar las concentraciones de homocisteína en la población estudiada.
RESULTADOS: La prevalencia general de hiperhomocisteinemia (>15 µmol/L) en la población fue de 6%; en 31% de la muestra se detectaron concentraciones entre 10 y 15 µmol/L; en 29% se halló el genotipo TT respecto de la enzima RMTHF; 18% tuvieron deficiencia de vitamina B12 (<165 pmol/L), y nadie tuvo bajas concentraciones séricas de folato (<7,0 nmol/L). No se hallaron asociaciones significativas entre tHci en el suero, edad, hábitos tabáquicos, el consumo de alcohol o la ingestión de vitaminas.
CONCLUSIONES: Solamente las concentraciones séricas de vitamina B12 y el genotipo TT respecto de la enzima RMTHF mostraron tener valor pronóstico con respecto a las concentraciones séricas de tHci en la población costarricense aquí estudiada.
Palabras clave: Enfermedades cardiovasculares, homocisteína, estilo de vida, factores de riesgo, Costa Rica.
HIV infection in mobile populations: the case of Mexican migrants to the United States
Ana P. Martínez-Donate
,
M. Gudelia Rangel
,
Melbourne F. Hovell
,
Jorge Santibáñez
,
Carol L. Sipan
,
José A. Izazola
Vol 17(1) Enero / January 2005 26-29
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OBJECTIVE: Previous studies have indicated varying rates of HIV infection among labor migrants to the United States of America. Most of these studies have been conducted with convenience samples of farmworkers, thus presenting limited external validity. This study sought to estimate the prevalence of HIV infection and risk factors among Mexican migrants traveling through the border region of Tijuana, Baja California, Mexico, and San Diego, California, United States. This region handles 37% of the migrant flow between Mexico and the United States and represents the natural port of entry for Mexican migrants to California.
METHODS: From April to December 2002 a probability survey was conducted at key migrant crossing points in Tijuana. Mexican migrants, including ones with a history of illegal migration to the United States, completed an interview on HIV risk factors (n = 1 429) and an oral HIV antibody test (n = 1 041).
RESULTS: Despite reporting risk factors for HIV infection, none of the migrants tested positive for HIV.
CONCLUSIONS: Our findings contrast with previous estimates of HIV among labor migrants in the United States that were based on nonprobability samples. Our findings also underline the need for early HIV prevention interventions targeting this population of Mexican migrants.
La infección por VIH en poblaciones migratorias: la situación de los obreros itinerantes mexicanos en los Estados Unidos
OBJETIVO: Estudios anteriores han revelado diferentes tasas de infección por VIH en la población de obreros itinerantes que han ingresado en los Estados Unidos de América. La mayoría de esos estudios se efectuaron con muestras de trabajadores agrícolas tomadas por conveniencia, y por lo tanto su validez externa ha sido limitada. El presente estudio se realizó con el fin de calcular la prevalencia de la infección por VIH y de sus factores de riesgo en los obreros itinerantes mexicanos que se desplazan por el territorio fronterizo de Tijuana, Baja California, México y San Diego, California, Estados Unidos. Esta zona, por donde pasan 37% de los obreros itinerantes que vienen de México a los Estados Unidos, es el natural puerto de entrada de trabajadores mexicanos que van a California.
MÉTODOS: De abril a diciembre de 2002 se realizó una encuesta por conveniencia en diferentes puntos clave de Tijuana por donde cruzaban la frontera los obreros itinerantes. Los obreros, entre ellos algunos con antecedentes de inmigración ilegal a los Estados Unidos, completaron una entrevista sobre los factores de riesgo de infección por VIH (n = 1 429) y fueron sometidos a una prueba oral para la detección de anticuerpos contra el VIH (n = 1 041).
RESULTADOS: Aunque los obreros indicaron tener factores de riesgo asociados con la infección por VIH, ninguno de ellos tuvo un resultado positivo en la prueba detectora de VIH.
CONCLUSIONES: Estos resultados difieren radicalmente de los obtenidos anteriormente al usar muestras no probabilísticas para calcular la tasa de infección por VIH en obreros itinerantes en los Estados Unidos. Resaltan, además, la necesidad de llevar a cabo intervenciones tempranas para prevenir la infección por VIH en obreros itinerantes mexicanos.
Palabras clave: Infecciones por VIH, enfermedades sexualmente transmisibles, transeúntes y migrantes, factores de riesgo, conducta sexual, México, Estados Unidos.
Mortalidade por doenças cardiovasculares em três estados do Brasil de 1980 a 2002
Gláucia M. M. de Oliveira
,
Carlos H. Klein
,
Nelson A. de Souza e Silva
Vol 19(2) Febrero / February 2006 85-93
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Mortality from cardiovascular diseases in three Brazilian states from 1980 through 2002
Objective.To evaluate and compare adult mortality from diseases of the circulatory system (CDs), especially ischemic heart disease (IHD) and cerebrovascular disease (CVD), from 1980 through 2002 in the Brazilian states of Rio de Janeiro, Rio Grande do Sul, and São Paulo and their capital cities (respectively Rio de Janeiro, Porto Alegre, and São Paulo), taking into account the impact of deaths due to ill-defined causes on mortality rates.Method.We estimated mortality rates (crude and adjusted by age and sex) from CDs overall and from IHD and CVD among individuals aged 20 years or older. These rates were weighted with a portion of the deaths from ill-defined or unknown causes, in the same proportion as deaths from CDs, IHD, and CVD in relation to deaths overall, excluding deaths from ill-defined causes. Using linear regression models, we also estimated the mean values of and annual differences in the weighted adjusted mortality rates. The reference population was that of the state of Rio de Janeiro in 2000.
Results.The annual decline in the weighted adjusted mortality rates from CDs ranged from 13.1 per 100 000 individuals in the state of Rio de Janeiro to 8.7 per 100 000 in the city of São Paulo. For IHD, the annual declines were greatest in the city of Rio de Janeiro (5.0 per 100 000) and the state of Rio de Janeiro (4.5 per 100 000), and smallest in the state of Rio Grande do Sul (2.8 per 100 000) and the city of São Paulo (2.7 per 100 000). With CVD, the range that was found extended from 6.5 per 100 000 in the state of Rio de Janeiro to 2.9 per 100 000 in the city of Porto Alegre.
Conclusion.The decreases in weighted adjusted mortality rates from CDs, IHD, and CVD occurred after 1980, so it is unlikely that the declines resulted from controlling risk factors or from the practice of myocardial revascularization. The decreases might be related to a period of strong economic development preceding the declines, which translated into improved living conditions and reduced exposure to infections in the perinatal period and childhood.
Objetivo. Avaliar e comparar a mortalidade de adultos por doenças do aparelho circulatório (DAC), especialmente doenças isquêmicas do coração (DIC) e doenças cerebrovasculares (DCBV), no período de 1980 a 2002 nos Estados do Rio de Janeiro, Rio Grande do Sul e São Paulo e em suas capitais, levando em consideração o impacto dos óbitos por causas mal definidas nas taxas de mortalidade.
Métodos. Foram estimadas as taxas de mortalidade (brutas e ajustadas por sexo e idade) por DAC, DIC e DCBV em indivíduos com 20 ou mais anos. Essas taxas foram compensadas com parte dos óbitos por causas mal definidas, na mesma proporção dos óbitos por DAC, DIC ou DCBV em relação a todos os óbitos, excluídos os mal definidos. Também foram estimadas as médias e diferenças anuais das taxas de mortalidade compensadas e ajustadas com modelos de regressão linear. A população padrão foi a do Estado do Rio de Janeiro em 2000.
Resultados. O declínio anual das taxas compensadas e ajustadas de mortalidade por DAC em 100 000 habitantes variou de 13,1 a 8,7 no Estado do Rio de Janeiro e no Município de São Paulo, respectivamente. Nas DIC, o declínio anual foi maior no Município e no Estado do Rio de Janeiro (5,0 e 4,5, respectivamente), e menor no Estado do Rio Grande do Sul e no Município de São Paulo (2,8 e 2,7, respectivamente). Nas DCBV, a variação observada foi de 6,5 a 2,9 no Estado do Rio de Janeiro e em Porto Alegre, respectivamente.
Conclusão. Tendo em vista que o declínio nas taxas de mortalidade compensadas e ajustadas por DAC, DIC e DCBV ocorreu depois de 1980, é pouco provável que tenha resultado do controle dos fatores de risco e implementação da revascularização do miocárdio. Essa queda poderia estar relacionada ao desenvolvimento econômico acentuado que a precedeu, com conseqüente melhoria das condições de vida e redução da exposição a infecções no período perinatal e na infância.
Incorporating appropriate technology into North American schools of public health
Peter Hotez
,
Rajesh Gupta
,
Richard Mahoney
,
George Poste
Vol 19(2) Febrero / February 2006 118- 123
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La incorporación de la tecnología adecuada en las escuelas de salud pública de América del Norte
El término tecnología adecuada se refiere a la tecnología sanitaria que se crea, produce, ofrece y monitorea en un contexto general donde se toman en cuenta los sistemas, las personas y la comunidad. Esta tecnología abarca el diseño, desarrollo y adopción de productos sanitarios, entre ellos nuevos medicamentos, vacunas y métodos diagnósticos, y de medios computadorizados aplicables a la genómica funcional, vigilancia epidemiológica, evaluación de la carga de morbilidad, adjudicación de recursos sanitarios, creación de modelos matemáticos y análisis de efectividad en función del costo. En conjunto, estos medios son especialmente promisorios para el control y la eliminación de diversas enfermedades tropicales que han recibido escasa atención. Actualmente, buena parte de la investigación y el desarrollo en torno a tecnologías adecuadas está a cargo de alianzas formadas recientemente entre los sectores público y privado. No obstante, es preciso incrementar la investigación y el entrenamiento en este campo en las escuelas de salud pública de América del Norte en vista de los efectos sanitarios y económicos que se calcula que tendrá la tecnología adecuada en países en desarrollo.
José Luis Castaldi
,
Marta Susana Bertin
,
Fabián Giménez
,
Roberto Lede
Vol 19(4) Abril/ April 2006 253 - 258
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Periodontal disease: Is it a risk factor for premature labor, low birth weight or preeclampsia?
Objectives.To determine if periodontal disease (PD) is a risk factor for premature labor, low birth weight, or preeclampsia, and to look for a potential association between the different clinical forms of PD and the obstetric results indicated.
Methods. This is an analytical, cross-sectional and prospective study of all women who gave birth in Dr. José Penna Hospital, in the city of Bahía Blanca, Argentina, between 1 February and 18 July 2003 and between 1 March and 31 May 2004. Women who met the inclusion criteria (being over 18 years old, having at least 18 teeth, not being diabetic, and having had children who survived labor) underwent a dental exam to look for hemorrhage when teeth were probed, loose teeth, or inflammation of the gums, and any loss of insertion was measured clinically. Odds ratios (OR) and 95% confidence intervals (95% CI) were calculated, and the results were adjusted according to smoking status and the presence or absence of anemia.
Results. A total of 2 003 births and 1 982 labor episodes were registered. In all, 420 women (21.2%) were excluded from the study because they did not meet the inclusion criteria or because no diagnostic exam could be carried out. Of the 1 562 women who were examined, 809 (51.8%) had at least one of the problems being sought; of these women, 274 (17.5%) had severe periodontal disease, and 535 (34.3%) had gingivitis. In all, there were 149 (9.5%) cases of premature labor; 161 (10.3%) cases of low birth weight, and 157 (10.0%) cases of preeclampsia. No association was noted between PD and premature labor (OR = 1.06; 95% CI: 0.74 to 1.50), low birth weight (OR = 1.05; 95% CI: 0.74 to 1.47), or preeclampsia (OR = 0.99; 95% CI: 0.70 to 1.40). The risk of giving birth to an infant with low birth weight in the subgroup of women who smoked more than 10 cigarettes a day was greater among women who had severe PD than among those who had good oral health (OR = 3.81; 95% CI: 1.46 to 10.05; P = 0.001). Anemia was found to be a risk factor for low birth weight (OR = 1.74; IC 95%: 1.03 to 2.94; P = 0.02).
Conclusions. No significant association was found between PD and premature labor, low birth weight, or preeclampsia.
Objetivos. Evaluar si la enfermedad periodontal (EP) constituye un factor de riesgo de parto pretérmino, bajo peso al nacer o preeclampsia y si hay alguna relación entre las formas clínicas de la EP y los resultados obstétricos mencionados.
Métodos. Estudio analítico, transversal y prospectivo de todas las mujeres que tuvieron su parto en el Hospital Dr. José Penna, de la ciudad de Bahía Blanca, Argentina, entre el 1.o de febrero y el 18 de julio de 2003 y entre el 1.o de marzo y el 31 de mayo de 2004. A las mujeres que cumplieron los criterios de inclusión (ser mayor de 18 años, tener al menos 18 dientes, no ser diabética y que los hijos hubieran sobrevivido al parto) se les practicó un examen odontológico en busca de hemorragia al sondaje, movilidad dentaria o inflamación gingival y se realizaron mediciones clínicas de la pérdida de inserción. Se calcularon las razones de posibilidades (odds ratios, RP) con sus intervalos de confianza del 95% (IC95%) y se ajustaron los resultados por las variables ser fumadora y tener anemia.
Resultados. Se registraron 2 003 nacimientos, correspondientes a 1 982 partos. Se excluyeron 420 (21,2%) mujeres por no cumplir los criterios de inclusión o por no poder realizárseles el diagnóstico odontológico previsto. De las 1 562 mujeres evaluadas, 809 (51,8%) presentaban alguna de las afecciones buscadas; de ellas, 274 (17,5%) padecían EP grave y 535 (34,3%) tenían gingivitis. En total, 149 (9,5%) partos fueron pretérmino, en 161 (10,3%) nacieron niños con bajo peso y en 157 (10,0%) se presentaron casos de preeclampsia. No se observó asociación alguna entre la EP y el parto pretérmino (RP = 1,06; IC95%: 0,74 a 1,50), el bajo peso al nacer (RP = 1,05; IC95%: 0,74 a 1,47) y la preeclampsia (RP = 0,99; IC95%: 0,70 a 1,40). El riesgo de dar a luz un niño con bajo peso al nacer en el subgrupo de fumadoras de más de 10 cigarrillos diarios fue mayor en las que tenían enfermedad periodontal grave que en las mujeres cuya salud bucal era buena (RP = 3,81; IC95%: 1,46 a 10,05;P = 0,001). Se confirmó que la anemia es un factor de riesgo de bajo peso al nacer (RP = 1,74; IC95%: 1,03 a 2,94; P = 0,02).
Conclusiones. No se encontró ninguna asociación significativa entre la EP y el parto pretérmino, el bajo peso al nacer o la preeclampsia.
The use of the female condom by women in Brazil participating in HIV prevention education sessions
Alcyone Artioli Machado
,
Geraldo Duarte
,
Regina Helena Brito de Souza
,
Antonio Luis Rodrigues Junior
,
Elisabeth Meloni Vieira
Vol 15(6) Junio / June 2004 373-9
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OBJECTIVES: To study HIV-positive women and women at risk of becoming infected with HIV who attended HIV prevention education group sessions at a university hospital in Brazil and to compare the use of the female condom and the male condom by these two groups of women.
METHODS: The study subjects were 165 women participating in HIV prevention education group sessions at the Medical School Hospital of Ribeirão Preto of the University of São Paulo, in the city of Ribeirão Preto, São Paulo, Brazil. Women could be enrolled in the study from August 2000 to June 2001, and the follow-up observation time period was from August 2000 to July 2001. Male condoms and female condoms were freely distributed to all the participants at the end of each educational session and also at the end of each follow-up visit that the participants made. Each woman took part in an initial interview and was asked to return monthly. At each follow-up visit an additional short interview was carried out in order to investigate use of the male condom and of the female condom. Variables that were examined for the study included age, education, ethnic group, marital or relationship status, number of children, the women's use of male condoms and female condoms, commercial sex (whether the women had ever had sex in exchange for money, gifts, or favors), and previous knowledge of the female condom.
RESULTS: The 165 women studied fell into the following three categories: 132 of them (80.0%) were HIV-positive, 26 of them (15.8%) had a sexually transmitted disease (STD) other than HIV and did not have an HIV-positive partner, and 7 of them (4.2%) had an HIV-positive partner but did not have HIV or any other STD. The women ranged in age from 15 to 64 years, with a mean of 30.3 years. Of the women in the study, 69.7% of them were married or were cohabitating, and 90.9% of them had a sexual partner. Just over two-thirds of the women had seven years of formal schooling or less. Out of 163 women, a total of 31 of them (19.0%) had never used the male condom with a partner, and 49 of the 163 (30.1%) had not used a male condom at the time of the last sexual intercourse. Out of the 165 women, 74 of them (44.8%) returned for at least one follow-up visit. Of these 74 women, 58 of them (78.3%) reported using the female condom between the initial interview and the first follow-up visit. The majority of the 74 women who returned for a visit liked using the female condom, and the women reported that their partners also generally accepted the female condom. In comparison to women at risk of HIV, HIV-positive women were more likely to have used the male condom with a partner before the initial interview. Women who continued returning over a longer follow-up period were more likely to have used the female condom at the time of the last sexual intercourse. No association was found between female condom use at the time of last sexual intercourse and the woman's HIV infection status.
CONCLUSIONS: In comparison to the women at risk of HIV, the HIV-positive women in our study were more likely to use male condoms with their partners, to return for follow-up visits, and to have a longer follow-up period. The acceptance of the female condom among the HIV-positive women in this study, as reported at their first follow-up visit, appears to be similar to the acceptance of the female condom among women in general in Brazil.
El uso del condón femenino por mujeres en Brasil que participan en sesiones educativas sobre el VIH
OBJETIVOS: Estudiar a las mujeres con seropositividad a VIH, así como a mujeres en riesgo de infección por VIH, que asistieron a sesiones grupales educativas sobre la prevención del VIH en un hospital universitario en Brasil, y comparar el uso del condón femenino y masculino en estos dos grupos de mujeres.
MÉTODOS: Se estudió a 165 mujeres que participaban en sesiones grupales educativas sobre la prevención del VIH en el Hospital Docente de Riberão Preto, dependencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo, en la ciudad de Riberão Preto, Brasil. El período de inscripción en el estudio duró de agosto de 2000 hasta julio de 2001, y el período de observación posterior, de agosto de 2000 hasta julio de 2001. Se distribuyeron condones masculinos y femeninos gratuitamente a todas las participantes al final de cada sesión educativa, así como al final de cada una de las consultas de seguimiento. Cada mujer tomó parte en una entrevista inicial y a cada una se le pidió que regresara cada mes. En cada consulta de seguimiento se llevó a cabo otra entrevista corta para investigar el uso del condón masculino y femenino. Las variables examinadas para el estudio fueron la edad, escolaridad, grupo étnico, estado civil o de convivencia con pareja, número de hijos, uso del condón masculino o femenino entre las mujeres, relaciones sexuales comerciales (si las mujeres habían tenido alguna vez relaciones sexuales a cambio de dinero, regalos o favores) y conocimiento previo de la existencia del condón femenino.
RESULTADOS: Las 165 mujeres estudiadas pertenecían a las tres categorías siguientes: 132 (80,0%) tenían seropositividad al VIH, 26 (15,8%) tenían una enfermedad de transmisión sexual (ETS) y 7 (4,2%) tenían una pareja con seropositividad a VIH pero no tenían ni infección por VIH ni ninguna otra ETS. Las mujeres estaban entre los 15 y 64 años de edad, con una edad promedio de 30,3 años. De las mujeres estudiadas, 69,7% estaban casadas o vivían con su pareja y 90,9% tenían un compañero sexual. Un poco más de dos tercios de las mujeres tenían siete años de educación formal o menos. De las 163 mujeres, un total de 31 (19,0%) nunca habían usado el condón masculino al tener relaciones con una pareja, y 49 de las 163 (30,1%) no habían usado el condón masculino durante el acto sexual más reciente. De las 165 mujeres, 74 (44,80%) regresaron a por lo menos una de las consultas de seguimiento. La mayoría de estas 74 mujeres que acudieron a su seguimiento aprobaban del condón femenino. Cuando se les comparó con mujeres en riesgo de infección por VIH, las mujeres con seropositividad a VIH tenían mayores probabilidades de haber usado el condón masculino con una pareja antes de la primera entrevista. Las mujeres que siguieron volviendo a consultas durante un período de seguimiento más largo tenían más probabilidades de haber usado el condón femenino durante el acto sexual más reciente. No se detectó ninguna asociación entre el uso del condón femenino durante el último acto sexual y la presencia o ausencia de infección por VIH.
CONCLUSIONES: Comparadas con las mujeres en riesgo de infección por VIH, las que tenían seropositividad a VIH en nuestro estudio mostraron mayores probabilidades de usar condones masculinos con su pareja, de acudir a sus consultas de seguimiento, y de someterse a un seguimiento más prolongado. Entre las mujeres con positividad a VIH que participaron en este estudio, el grado de aceptación del condón femenino, según indicaron en su primera consulta de seguimiento, se asemeja al de las mujeres brasileñas en general.
Nurgül Fitzgerald
,
David Himmelgreen
,
Grace Damio
,
Sofia Segura-Pérez
,
Yu-Kuei Peng
,
Rafael Pérez-Escamilla
Vol 19(5) Mayo / May 2006 306-313
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Objectives. To examine the associations of socioeconomic status and acculturation with
obesity and lifestyle characteristics that may be risk factors for diabetes and cardiovascular disease
among low-income Puerto Rican women.
Methods. This cross-sectional study was conducted between 1998 and 1999 by interviewing
a convenience sample of 200 low-income Puerto Rican female caretakers of young children
in Hartford, Connecticut, United States of America. Various recruitment methods were used
to ensure adequate representation of the target community. The associations of obesity (body
mass index > 30.0) and lifestyle factors (physical activity, cigarette smoking, alcohol consumption, food intake) with socioeconomic status (education, employment, car ownership), acculturation, age, and marital status were examined with Spearman rho, chi-squared, and
Mann-Whitney U tests and logistic regression analyses.
Results. Mean age was 29 years. Obesity (40%), physical inactivity (47%), and cigarette
smoking (32%) were common. Less acculturated participants were 57% less likely to smoke
and 54% less likely to be obese than their more acculturated counterparts. Lower socioeconomic
status (not finishing high school or not owning a car) was associated with a higher likelihood
of obesity, but unemployed (vs. employed) women were less likely to be obese (P < 0.05).
Women who did not own a car consumed meat, eggs and fish less often than those who owned
a car. Smokers were more likely to have an unhealthy food intake pattern than nonsmokers.
Conclusions. The associations of acculturation and socioeconomic status with some
lifestyle characteristics suggest the need for culturally appropriate programs to promote
healthy lifestyle behaviors in this low-income community.
Aculturación, clase social, obesidad y factores relacionados con el estilo de vida en mujeres puertorriqueñas de bajos ingresos residentes del estado de Connecticut, Estados Unidos, 19981999
Objetivos. Examinar las asociaciones entre el estado socioeconómico y la aculturación
con las características del estilo de vida que podrían constituir factores de riesgo
de diabetes y de enfermedades cardiovasculares en mujeres puertorriqueñas de bajos
ingresos.
Métodos. Este estudio transversal se llevó a cabo entre 1998 y 1999 mediante entrevistas
a una muestra de conveniencia compuesta de 200 mujeres puertorriqueñas de
bajos ingresos que cuidaban a niños pequeños en Hartford, Connecticut, Estados Unidos
de América. Se usaron diversas formas de reclutamiento para conseguir que hubiera
una buena representación de la comunidad blanco. Las asociaciones entre la
obesidad (índice de masa corporal > 30,0) y factores propios del estilo de vida (actividad
física, tabaquismo, consumo de alcohol, alimentación) por un lado y la clase social
(escolaridad, empleo, tenencia de un automóvil), aculturación, edad y estado civil
por el otro se examinaron mediante la prueba de rho de Spearman, la de ji al cuadrado
y la de la U de Mann-Whitney y análisis de regresión logística.
Resultados. La edad promedio fue de 29 años. La obesidad (40%), inactividad física
(47%) y el tabaquismo (32%) fueron comunes. Las participantes con menos grado de
aculturación fueron 57% menos propensas a ser fumadoras y 54% menos propensas a
ser obesas que las que estaban más aculturadas. Pertenecer a una clase social más baja
(no haber terminado la secundaria o no tener automóvil) se asoció con una mayor probabilidad
de ser obesa, pero las mujeres sin trabajo (por oposición a las que sí lo tenían)
mostraron menor propensión a ser obesas (P < 0,05). Las mujeres que no tenían
automóvil consumían carne, huevos y pescado con menos frecuencia que las que sí lo
tenían. Las fumadoras tenían más probabilidad de tener una alimentación malsana
que las que no fumaban.
Conclusiones. Las asociaciones entre el grado de aculturación y el estado socioeconómico
con algunas características del estilo de vida apuntan a la necesidad de crear
programas apropiados desde el punto de vista cultural para promover conductas
sanas en esta comunidad de bajos ingresos.
Epidemiologic trends of HIV/AIDS in Jamaica
Idowu A. Olukoga
Vol 15(5) Mayo / May 2004 358-63
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Tendencias epidemiológicas de la infección por VIH y el sida en Jamaica
De todos los países del Caribe, Jamaica es el que ha tenido el mayor incremento de las tasas de infección por VIH y sida en años recientes. El hecho de que 1,5 a 2% de su población adulta esté infectada lo convierte en el país con la tercera población más grande de personas infectadas por VIH o sida en el Caribe. Entre el momento en que se diagnosticó el primer caso en 1982 y fines de 2001, 6 038 casos de infección por VIH o sida se notificaron a las autoridades sanitarias, la mitad de ellos entre 1997 y 2000. No obstante, hay una subnotificación de la infección por VIH y el sida en el país. De los casos que se notificaron en el período de 1982 a 2001, 60% eran de sexo masculino y 40% de sexo femenino, pero la proporción de casos en mujeres ha venido aumentando. Las principales vías de transmisión han sido la heterosexual (62% de todos los casos notificados), la vertical de madre a hijo (8%) y la homosexual o bisexual (6%). Los adultos de 30 a 34 años de edad representaron 17,8% de todos los casos notificados de infección por VIH o sida, y las personas de 35 a 39 años comprendieron 16,4% del total. Los niños de 0 a 4 años constituyeron 6,6% de los casos de infección por VIH o sida notificados. En 1999, la infección por VIH y el sida juntas constituían la segunda causa de muerte en niños de 1 a 4 años. El riesgo de infección por VIH y sida en mujeres de 10 a 19 años fue dos a tres veces más alto que en varones de la misma edad. En hombres mayores de 50 años el riesgo de tener VIH o sida fue 2,5 veces más alto que en mujeres de la misma edad. Entre los factores que han facilitado la propagación de la epidemia de infección por VIH y sida en Jamaica figuran el inicio precoz de la actividad sexual, la presencia de varios compañeros sexuales, la falta de protección durante las relaciones sexuales y el turismo. La infección se ha visto contenida por un sistema de salud nacional bastante eficiente y un programa muy completo de alcance nacional para el control de la infección por VIH y el sida. Las medidas de control deben centrarse en la comunicación orientada a lograr cambios de conducta, la prevención y el control de otras infecciones de transmisión sexual y la prevención de la transmisión de VIH de madre a hijo.
The structuring of health systems and the control of infectious disease: looking at Mexico and Cuba
Tim Anderson
Vol 19(6) Junio / June 2006 423-431
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This paper considers the implications that distinct organizing principles for health systems have for the control of infectious diseases. The paper takes the health systems in Mexico and Cuba as examples of neighboring but widely divergent systems, producing different pubic health outcomes. The paper will look at the dissimilar organizing principles of these two systems, along with their programs and outcomes in relation to five of the most important and dangerous infectious diseases. The paper will then consider what broader lessons might be drawn from the experiences in Cuba and Mexico.
Mexico has pursued a federal and neoliberal system, based on tripartite social insurance (State, employer, and employee contributions), private "partnerships" (private-for-profit investment in public services), and competitive service provision (competitive rather than coordinated services). On the other hand, Cuba has maintained a public system, with guaranteed free and universal access, universal patient registration, assignment of all persons to a family doctor, and centralized public coordination of services. How have these two health systems approached tuberculosis, HIV/AIDS, diarrhea, measles, and malaria?
In recent decades both countries have made substantial progress in dealing with these five diseases, but Cuba has maintained a superior performance, despite having a lower income per capita and less total Government funding available. This at first seems to contradict the broad international correlation between income levels and health outcomes. It also poses questions for the "pro-poor" policies that the Organization for Economic Cooperation and Development (OECD) (the wealthy countries' club) suggests for developing countries. Those policies emphasize "scaling up resources and private investment," including with competitive service provision and expanded "choice" in health services (1, 2).
Important research (3) has demonstrated that general income growth has less correlation with reductions in major categories of mortality and with other major advances in public health than do the education of women and the implementation of appropriate technology. The question of the contribution of other social and organizational factors in reducing mortality and morbidity levels is left open. However, it is well established, for example, that major reductions in maternal mortality are much more strongly linked to the presence of a skilled birth assistant than to expensive facilities or high technology (4).
What then of infectious disease? In most poor and developing countries, epidemics of tuberculosis, HIV/AIDS, diarrhea, measles, and malaria are major killers. While highly controlled in most wealthy or "low-mortality" countries, these five diseases each kill many hundreds of thousands of people worldwide every year, as do poor maternal-infant health conditions and nutritional disorders. In 2002, for example, HIV/AIDS killed 2.8 million persons worldwide, tuberculosis 1.6 million, diarrheal diseases 1.8 million, malaria 1.2 million, and measles 760 000 (5). Beyond the bland demands for "broad-based economic growth" (6), how might the organization of health policy be linked to substantial advances in combating these diseases?
Most of the serious infectious diseases that affect developing countries are no longer the primary health problems of the more wealthy countries. Nor are infectious diseases the main problems of Mexico and Cuba. In recent years, these two countries have been wrestling with these "preventable" diseases and, to varying degrees, have overcome them. Because of their divergent systems and their differing outcomes with infectious diseases, it seems that a comparative study of Mexico and Cuba might be enlightening.
La estructuración de los sistemas de salud y el control de las enfermedades infecciosas: un vistazo a México y a Cuba
En este trabajo se examinan las consecuencias que tienen para el control de las enfermedades infecciosas diferentes maneras de concebir la organización de los sistemas de salud. En particular se examinan las bases teóricas de la organización de los sistemas de salud de México y de Cuba, junto con sus programas y resultados, en conexión con cinco de las principales y más peligrosas enfermedades infecciosas: la tuberculosis, la infección por VIH y el sida, la diarrea, el sarampión y el paludismo. México ha tenido un sistema federal y neoliberal basado en un programa de seguridad social tripartito (el Estado, el empleador, y aportaciones del empleado), en consorcios del sector privado (inversiones en servicios públicos por parte de entidades privadas con fines de lucro) y en la provisión competitiva de servicios (servicios competitivos en lugar de coordinados). En cambio, Cuba ha tenido un sistema público con acceso libre garantizado para toda la población, una coordinación pública centralizada, y la inscripción de todos los pacientes sin excepción (todo miembro de la población tiene un registro médico y un médico asignado). ¿Cómo se han lidiado con las enfermedades infecciosas más peligrosas de la humanidad dos sistemas de salud con estas características? La superioridad casi invariable que ha mostrado Cuba en el control de las enfermedades parece depender del acceso garantizado que tiene todo habitante a los servicios de salud, a la coordinación centralizada del sistema sanitario y a una abundancia de trabajadores de salud bien capacitados. Por otro lado, en México la provisión desigual de servicios asistenciales no ha logrado satisfacer las necesidades de todos los mexicanos y la expansión de los servicios privados difícilmente podrá compensar las carencias observadas en las zonas más pobres del país. Las deficiencias de infraestructura y de otros recursos imponen límites sobre lo que Cuba puede alcanzar, pero son peores los resultados de salud que se obtienen con la distribución desigual de recursos en México. Comparar a México con Cuba nos permite reflexionar en torno a la importancia de las bases organizativas de un sistema de salud, impidiéndonos optar por una mayor infusión de capital sin más. Estos resultados refuerzan ciertas inquietudes que han surgido en el pasado acerca de los vínculos existentes entre la desigualdad social, el acceso desigual a los servicios, y la obtención de resultados de salud inferiores.
Charles T. Faulkner
,
Benito Borrego Garcia
,
Michael H. Logan
,
John C. New
,
Sharon Patton
Vol 14(1) Julio / July 2003 31-41
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OBJECTIVE: To investigate whether increased knowledge and use of public health measures promoted for cholera prevention is reflected in lower prevalence of parasitic infection in households in a community in the state of Tamaulipas, Mexico, that is close to the border with the United States of America.
METHODS: Between 1994 and 1997, fecal samples from 438 children were collected through convenience sampling and then examined for helminth eggs/larvae and protozoan cysts as biologic indicators of household compliance with recommended cholera prevention measures. The suggested measures were to wash hands before meals and after defecation, to drink purified water, to wash fruits and vegetables, and to eat well-cooked food. In addition, information on the knowledge of and the use of cholera preventive measures was collected by interviews with adult informants in 252 households (186 of those households also provided a fecal sample for analysis).
RESULTS: Parasitic infections occurred in 131 of the 438 children (30%), who resided in 79 of the 186 households (42%) that provided fecal samples. Giardia lamblia accounted for 12.5% of all infections. Infections with Hymenolepis nana, Ascaris lumbricoides, Trichuris trichiura, Enterobius vermicularis, Ancylostoma/Necator, Strongyloides stercoralis, Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni, Entamoeba histolytica, Endolimax nana, and Iodamoeba bütschlii were also noted. Infected children were older and more often had an infected sibling. Households with three or more children were also more likely to have an infected child. The primary caregivers in the households where at least one child had a parasitic infection were distinguished by their inability to list at least three cholera prevention measures from memory.
CONCLUSIONS: The 42% household prevalence of parasitic infection was relatively high and indicates that some residents of this community may not have fully embraced the public health education efforts promoted for prevention of cholera. The occurrence of nonpathogenic protozoan parasites such as Endolimax nana, Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni, and I. bütschlii are important bioindicators for the persistence of unhygienic behaviors that increase the risk of cholera and other infectious diseases dependent on fecal-oral transmission. Information obtained by similar studies can be useful for monitoring compliance with community health and hygiene programs and may indicate the need to intensify educational efforts for the prevention of diarrhea associated with enteric pathogens that cannot be controlled by drugs alone.
Prevalencia de la infestación endoparasitaria en niños y su relación con los esfuerzos para la prevención del cólera en México
OBJETIVOS: Evaluar si un mejor conocimiento y una mayor aplicación de las medidas de salud pública fomentadas para la prevención del cólera se reflejan en una menor prevalencia de infestación parasitaria en el medio doméstico de una comunidad del estado de Tamaulipas, México, cercano a la frontera con los Estados Unidos de América.
MÉTODOS: Entre 1994 y 1997 se recolectaron muestras fecales de 438 niños mediante un muestreo por conveniencia. Estas muestras fueron examinadas en busca de huevos o larvas de helmintos y quistes de protozoos, como indicadores biológicos del cumplimiento en el medio doméstico de las medidas recomendadas para la prevención del cólera. Las medidas aconsejadas consistían en lavarse las manos antes de las comidas y después de defecar, tomar agua purificada, lavar las frutas y vegetales e ingerir alimentos bien cocinados. Adicionalmente, se obtuvo información relativa al conocimiento y aplicación de las medidas para la prevención del cólera mediante entrevistas a adultos de 252 viviendas (186 de esas viviendas también entregaron muestras para análisis).
RESULTADOS: De los 438 niños, 131 (30%) presentaron infestaciones parasitarias. Estos niños residían en 79 (42%) de las 186 viviendas que entregaron muestras fecales. Giardia lamblia representó el 12,5% de las infestaciones. También se encontraron Hymenolepis nana, Ascaris lumbricoides, Trichuris trichiura, Enterobius vermicularis, Ancylostoma/Necator, Strongyloides stercoralis, Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni, Entamoeba histolytica, Endolimax nana e Iodamoeba bütschlii. Los niños con parasitosis eran mayores y con mayor frecuencia tenían algún hermano o hermana infestado. Las viviendas con tres o más niños presentaron mayor probabilidad de tener algún niño infestado. Las personas encargadas de cuidar la salud en las viviendas donde había al menos un niño con parasitosis se caracterizaron por no poder mencionar de memoria al menos tres medidas de prevención contra el cólera.
CONCLUSIONES: La prevalencia de viviendas con niños infestados con parásitos (42%) fue relativamente elevada e indica que algunos residentes de esta comunidad pueden no haber respondido totalmente a los esfuerzos de educación sanitaria promovidos para la prevención del cólera. La presencia de protozoos parasitarios no patógenos, como Endolimax nana, Entamoeba coli, Entamoeba hartmanni o I. bütschlii, es un marcador biológico importante de la persistencia de hábitos higiénicos inadecuados que aumentan el riesgo de cólera y otras enfermedades infecciosas de transmisión fecal-oral. La información obtenida de estudios similares puede servir para vigilar el cumplimiento de los programas de salud e higiene comunitarias, e indica que es necesario intensificar el trabajo educativo dirigido a la prevención de la diarrea asociada con patógenos entéricos que no pueden ser controlados solo con medicamentos.
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